Brasil

Documental: De un laberinto se sale por arriba

Sinopsis

Es un video documental producido en cuarentena por la compañía brasileña Contadores de Mentiras que reúne las reflexiones y análisis de maestros y realizadores de teatro de Brasil, Argentina, Dinamarca, Cuba, Perú y  Ecuador en torno al arte escénico y las implicaciones de la pandemia sobre el oficio. Es un trabajo realizado durante el periodo de aislamiento que sufre el mundo con relatos grabados a través de celulares, en sus casas y a su modo. 

Sobre la compañía

El Grupo Contadores de Mentira, ahora también una institución con el mismo nombre, nació en 1995 en la ciudad de Suzano, en la región del Alto Tietê, donde desde 2013 el “Teatro Contadores de Mentira” también tiene una sede física. Desde entonces, ha producido proyectos, espectáculos, festivales, encuentros, ferias y, sobre todo, un diálogo sobre supervivencia, crecimiento, articulación y actitud entre la ciudadanía y la cultura. En todos estos años, un sentimiento de rechazo, de un flujo contrario al pensamiento de que solo los grandes centros son productores de cultura. El Grupo es el pionero de un movimiento, hoy consolidado en la base teatral histórica del Alto Tietê. Fue el primer grupo en adoptar a Suzano como “residencia” y el primer grupo en proponer nuevos espacios que obligan a la comunidad de Suzano a “ejercitar la mirada” para un teatro centrado en los rituales, la investigación del lenguaje y la necesidad de organización. Los contadores descubrieron temprano que es necesario organizarse en colectivos, luchar por políticas públicas y que dialogar con la comunidad es tan importante como el trabajo teatral. Un proyecto en grupo es más importante que un espectáculo aislado.
Llamamos a nuestro trabajo una celebración porque creemos en ese ambiente donde, además del acto teatral, está la celebración, la comida, la comunión, el oficio del cuerpo. Llevamos años preguntándonos cuáles son las formas de acercar a otros hacedores, a otros creadores, o incluso abrir la relación con las comunidades y el público que donan su tiempo al momento cultural. Entonces, optamos por la fiesta, donde podemos cocinar para el público, donde bailamos, actuamos, cantamos juntos para contar una historia. Solemos decir que nuestros proyectos están construyendo relaciones y fortaleciendo poderes. Nuestro sentimiento de trabajo es el de “Rechazo”. Rechazamos el automatismo, la presión del tiempo, los lanzadores de cuchillos, el camino fácil. me niego

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